lunes, 22 de diciembre de 2014

[OS] MýthosMyytti: Grandes mitos griegos


Perseo y la cabeza de Medusa

Todo comienza con una infidelidad de Zeus. Cuando él se encaprichaba de una mujer, nadie podía evitar que la conquistase. En una ocasión, quedó prendado de una mujer llamada Dánae, que era la hija de Acrisio, rey de Argos. El oráculo dijo que el destino del Rey era morir a manos de su nieto, por esto, cuando Dánae llegó a la pubertad, este la encarceló en una torre para que no pudiera tener hijos. Pero nadie podía impedir la voluntad de Zeus.

Un día, Zeus logró entrar en la celda de Dánae sin que nadie se diese cuenta. Mientras la muchacha estaba tumbada en su cama, observó una extraña lluvia dorada que entraba por una gotera y se dejó bañar por ella debido a la melancolía que tenía de sentir el mundo exterior. Era imposible que supiera, que Zeus se había transformado en lluvia para así poder rozar su cuerpo. 

Perseo con cabeza de Medusa - Perseo de Cellini
Perseo con la cabeza de Medusa
Perseo de Cellini

Nueve meses después, nació Perseo. Aunque Acrisio no lograba explicárselo, empezó a entender lo que pasaba ya que el niño desprendía un extraño resplandor propio de un dios. Acrisio sabía que aquel niño sería su perdición, pero era incapaz de matarlo con sus propias manos. Así que los encerró en un cajón a madre e hijo y los lanzó al mar con la intención de que fueran los dioses los que escogieran su destino. 

Durante cuarenta días y cuarenta noches, navegaron por el mar a merced de las olas, hasta que un día las corrientes acercaron el cajón a la isla de Sérifos donde lo encontraron unos pescadores. 

El rey de Sérifos era Polidectes que acogió a Dánae y Perseo en su propio palacio. Perseo creció allí hasta convertirse en un joven alto y con gran fama de valiente que manejaba la espada a la perfección. Pero Polidectes empezó a desconfiar de él debido al aprecio que todo el pueblo de Sérifos sentía por él, tenía miedo de que el apuesto joven le robara el trono. 

Otra versión de Perseo y la cabeza de Medusa
Otra versión de Perseo y la cabeza de Medusa.

Polidectes se asustó tanto que decidió deshacerse de él, pero no era capaz de matarlo con sus propias manos ni de mandarlo matar por sus soldados. Así que buscó una manera más discreta de matarlo... Mándandole a una misión suicida, pidiéndole que le trajera la cabeza de Medusa.

Medusa vivía en una cueva, cerca del mundo de los muertos, era conocida por ser uno de los monstruos más despiadados de la Tierra. En su juventud, había sido una mujer muy hermosa, pero los dioses la castigaron arrebatándole su belleza. Sus sedosos cabellos se convirtieron en serpiente, sus ojos se transformaron en negros abismos y sus dientes eran tan grandes que le desgarraban los labios. Incluso su lengua era terrorífica por lo larga, hinchada y rígida que era. Pero lo peor, era que convertía en piedra todo lo que miraba. 

Perseo no dudó en aceptar la misión y fue ayudado por los dioses. Las ninfas le entregaron unas sandalias aladas para volar hasta el lejano país de Medusa. Una vez allí, se coló en la morada de Medusa. Atenea le había proporcionado un escudo de bronce cuya superficie brillaba como un espejo para observar al monstruo sin mirarle a la cara. Medusa rugió al verlo allí, pero se mantuvo firme. Agarró con fuerza la hoz con hoja de diamante que le había dado Hermes, y asestó un brutal golpe en el cuello de Medusa, haciendo que la cabeza con sus serpientes, rodara hasta el final de la cueva. 

Escultura de Perseo y la cabeza de Medusa

Al volver, el primer encuentro que tuvo fue con Atlas, al que le habían dicho que un hijo de Zeus le robaría las manzanas del jardín de las Hespérides. Cuando el gigante adoptó una postura amenazante, Perseo le mostró la cabeza de Medusa convirtiéndolo en piedra. 

Luego se encontró con Andrómeda atada en una piedra como sacrificio para un monstruo marino que asolaba la ciudad de su padre. Perseo le prometió a sus padres rescatarla a cambio de que fuera su esposa, ellos aceptaron. Entonces Perseo voló hacia la bestia, le asestó un golpe y huyó volando matando así al monstruo.

Durante la boda de Perseo y Andrómeda, apareció el prometido original de Andrómeda junto a sus seguidores, convirtiendo el evento en un baño de sangre. Por esto, Perseo se vio obligado a usar la cabeza de Medusa convirtiéndolos en piedra. 

Cuando Andrómeda le dio un hijo a Perseo, volvieron a Sérifos donde Polidectes le trató con desprecio por la incredulidad de que volviera de su arriesgada misión, por lo que le convirtió en piedra. 

Perseo y Andrómeda

Perseo se dirigió a Argos, el reino de su abuelo. Este, al enterarse huyó hasta Tesalea, pero no pudo escapar a su destino. Allí, abuelo y nieto se enfrentaron en unos juegos locales en honor al rey donde un disco lanzado por Perseo asesinó a su abuelo. 

De vuelta a Argos, Perseo transformó en piedra al usurpador del trono y se quedó con él. Allí, Andrómeda y él tuvieron otros cinco hijos y una hija. 

Tras su muerte, Atenea lo subió a los cielos y lo convirtió en constelación. 

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