lunes, 20 de junio de 2016

[RV] Dark Souls II

Un ciclo de maldición


Otro reino, el mismo problema.
Otro reino, el mismo problema.
"La maldición de los huecos ha vuelto a aparecer, y tú, al estar marcado por ella te ves atraído sin remedio hacia el lejano reino de Drangleic, donde se dice que moran las almas más poderosas del mundo, capaces de devolver a los no muertos su humanidad y así escapar del terrible destino de los huecos.

Desde un pequeño asentamiento llamado Majula, el Heraldo de Esmeralda te encomienda que busques a cuatro seres antiguos y consigas sus almas, para así poder acceder al castillo y llegar hasta el monarca de Drangleic, el Rey Vendrick, quien conoce el método para volver a enlazar la llama a este mundo..."

Como ya es tradición, empiezas siendo un mindundi.
Como ya es tradición, empiezas siendo un mindundi.

Entre los fans de la saga Souls, se suele decir que el primer juego de este estilo que juegas, es el que te resulta más complicado. No conoces el estilo de juego, su modo de contarte lo que pasa, sus dinámicas, etc... pero una vez consigues superar este primer reto, el resto ya no son tan difíciles porque ya tienes callo y has aprendido a jugar. Sabiendo esto y que mi primer juego de la franquicia fue Dark Souls, esta segunda entrega debería haber sido más benévola conmigo, pero lo cierto es que he sufrido el doble que con el primero. 

Cuando empiezas una partida en Dark Souls II y vienes de la anterior entrega, tienes una sensación de nostalgia, en apariencia todo parece igual y todo te recuerda a lo que ya has vivido, pero a mí esta sensación no me duró demasiado. No sabría explicar muy bien el motivo de esto, pero al traspasar la primera puerta que te encuentras en el juego (incluso antes de editar a tu personaje), las cosas empezaron a parecerme extrañas... sí, está claro que este título destila el estilo Souls por todas partes, pero es... diferente. La historia sigue tan oculta como en su predecesor, pero pierde algo de epicidad al tratar un ciclo más entre una época de luz y otra de oscuridad, no es el comienzo ni el fin de este relevo por lo que, lo que hagamos o dejemos de hacer parece algo irrelevante y le resta algo de interés. Pese a esto, hay localizaciones y enemigos muy impresionantes, además alguno de personajes que nos vamos encontrando me han encantado e incluso parecen tener algo de similitud con viejos conocidos del primer Dark Souls (sobretodo en las funciones que desempeñan dentro del propio juego). Técnicamente se nota una mejora, aunque tampoco tanta como me esperaba. El diseño de niveles es fantástico, pero por separado; recuerdo que cuando jugaba al primero y observaba el escenario, si se veía una edificación a lo lejos era porque tarde o temprano llegarías allí... todo tenía sentido. En esta segunda parte, hay lugares que parecen pegados con cola y porque sí, hay mucha variedad de ambientaciones pero están mal enlazadas. Quizá el único sitio que se libre de esto sea Majula, el único lugar "tranquilo" y ajeno a todo el caos que reina en Drangleic, que además cuenta con una de las mejores melodías del juego xD.

El número de ranuras de equipo se ha incrementado.
El número de ranuras de equipo se ha incrementado.

Jugablemente se han cambiado bastantes cosas. Desde un inicio tendremos acceso al viaje rápido entre todas las hogueras que encendamos (a lo mejor esto se debe a que eran conscientes de que las zonas estaban mal conectadas o-o). Empezaremos sólo con un frasco de estus y su número sólo aumentará si vamos encontrando cierto objeto a lo largo de la partida (además, la animación que hace el personaje al usarlo es mucho más lenta), para compensar esto se añaden las gemas de vida que aparte de tener varios tipos que regeneran más o menos tu barra de vida, pueden conseguirse siempre de forma ilimitada. Es un objeto mucho más rápido que el estus y la verdad es que viene de perlas para los combates contra jefes. Otro cambio afecta a la subida de nivel, que ahora sólo puedes hacerlo hablando con un personaje en Majula, esto ya es algo que no me hace tanta gracia, subir de nivel en las hogueras era rápido y sencillo... ahora no es que sea complicado pero te exige perder tiempo viajando al asentamiento, aunque no supone un gran esfuerzo, prefería el otro método.

Por otro lado está el tema del respawn de enemigos al descansar en las hogueras, que ahora dejan de aparecer si se les ha matado cierto número de veces. Es otra de las cosas que no terminan de gustarme, no le veo mucho sentido a limitar la reaparición de enemigos en una zona, pero bueno... también han incorporado un objeto que al quemarlo en una hoguera restablece los enemigos y además incrementa su dificultad y su número. Por lo que le da mucha rejugabilidad a las zonas que ya te conoces al dedillo, algo que en un principio me pareció un error se convirtió en una opción interesante. El tema de la antorcha, que tanto se promocionó por parte de la desarrolladora, me parece algo anecdótico. Es cierto que hay un par de localizaciones en las que los enemigos reaccionan de una manera diferente ante la luz que proporciona este objeto, y te facilita la vida a la hora de acabar con ellos, pero si decides no utilizarlo tampoco es que el juego se te complique demasiado, de hecho me parecen mucho más interesantes las piedras de cierre de Pharros. Unos objetos que tiene utilidad en muchos sitios de Drangleic y que en el momento de ser usados, no sabes si van a activar una trampa o un secreto, lo que añade un punto más de tensión a tu partida xp. Aunque sin ninguna duda, lo que más me ha gustado ha sido la sustitución de las humanidades por las efigies humanas. Antes para anular el estado hueco, debías utilizar una humanidad en una hoguera, pero con las efigies puedes anular ese estado en cualquier lugar... y el hecho de no tener que ir desde una hoguera hasta un jefe por ejemplo, con el miedo a que te maten y tengas que volver a hacer el recorrido gastando otra humanidad, es una gozada *-*.

En definitiva, esta segunda entrega de Dark Souls tiene muchas novedades jugables, un apartado técnico menos redondo que el anterior y una historia que está bien. ¿Es un gran juego? SI, ¿me ha gustado más que el primero? NO. Es un imprescindible para los fans de la saga y para todos aquellos que quieran un juego que les plantee un reto difícil de superar.

Los nuevos objetos son más útiles que los anteriores.
Los nuevos objetos son más útiles que los anteriores.

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